domingo, 30 de octubre de 2016

JESÚS  MAESTRO DEL HOMBRE Y AMIGO DE LA VIDA

“Señor (…) amas a todos los seres y no odias nada de lo que has hecho (…) perdonas a todos porque son tuyos, Señor amigo de la vida (…). Nos dice la primera lectura de este domingo del libro de la sabiduría. El amor de Dios Padre  al hombre y a todos sus criaturas es mucho más que lo que podemos pensar, independientemente de lo que el hombre, en su naturaleza débil y pecadora, sea lo que sea. ¿Y, cómo es posible? Porque Dios es Amor Fiel que nunca puede negarse y el hombre (tu y yo) tenemos la plena libertad de escoger el camino de vida que quisiéramos llevar a cabo. Por eso podemos exclamar de alegría con el Salmista <<bendeciré tu nombre por siempre Dios mío, mi Rey>>.

Pablo a su vez en la carta a los Tesalonicenses nos exhorta y nos recuerda la importancia de pedir continuamente a Dios que nos considere dignos de nuestra vocación, para que con su fuerza nos permita cumplir los buenos deseos y la tarea de la fe; es decir tenemos un Maestro tal que no podemos dejar de mirarlo y escucharlo asiduamente y también poseemos una vocación tal que nuestro Maestro espera que la desarrollemos para continuar su obra de salvación. ¿Conoces tu vocación? Realízala, pues con esmero para que Jesús nuestro Señor, sea tu gloria  y tú la gloria de Él.
Pero, hermanos, todos juntos hombres y mujeres estamos llamados a una vocación común, es la vocación del Amor, ese Amor que derrama continuamente del corazón del Padre a través de su Hijo Jesucristo. Roguemos pues día y noche para que merezcamos este Amor ya que nuestra condición humana tiende a inclinarse al mal, a la miseria. Vayamos a Cristo humildemente para que Él nos enseñe.

Lucas  (19,1-10) a su vez nos cuenta el encuentro de Jesús y Zaqueo, jefe de publicanos y rico, normalmente bajo negocios sucios. La gente, con toda razón, del mundo, lleno de criterios humano se sienten molestos ¿cómo es que el Maestro, que todos seguimos,  el Profeta Jesús se digna cobijarse en la casa de ese ladrón, un rico pecador?  Estos hermanos, son los criterios humanos que todos poseemos y de una u otra forma repetimos todos los días. Pero, el Amor de Dios es mucho más rico que lo que podemos imaginar. Es más, Él nunca deja perder a ninguno de los que ha creado. ¡<< Zaqueo baja, hoy tengo que alojarme en tu casa>>! La actitud de Zaqueo es impresionante, <<baja en seguida y lo recibió muy contento>>.
Hermanos Dios nos llama a cada uno con su propio nombre. Continuamente toca la puerta de nuestro corazón. No le importa tu forma de ser, ni tus pecados. Solo te pide una sola cosa; abrirle el corazón.
A Jesús no le importa la incomprensión de los hombres que le acarrea críticas, solo le importa salvar y volver a la vida a la oveja descarriada. Fue su misión entonces, y es  la tuya y la mía en el tiempo presente.

Dos preguntas que nos ayuden a profundizar más:
·         Jesús se retiró cuarenta días con sus noches para prepararse llevar a cabo la misión a Él confiada por el Padre ¿conozco mi vocación?
·         La misión de Jesús se centró en devolverle la vida al que la tenía perdida, enseñar al descarriado, ofrecer dignidad y libertad, su misión fue y es salvar a todo el que le recibiera. Yo, como seguidor de Cristo ¿trato de ofrecer vida, aliento…al que lo necesite o sigo con la misma incomprensión de los fariseos? ¿Qué hay en mí que tengo que cambiar porque me impide esta misión?
Dios se da a sí mismo y se comunica a cada uno en la medida en que nos abrimos a los dones de Dios durante toda nuestra vida.

Buen domingo a todos y que Dios os bendiga.

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