martes, 20 de diciembre de 2016




¡LA COMPRA URGENTE!
Los días vuelan y nunca vuelven, ya es el momento oportuno, ya está muy cerca la llegada de nuestro Rey ¿y qué pueden desear el Rey que las mejores prendas jamás se hayan  visto? ¿Y dónde las encontraremos? No vayas a pensar que hay que sacar un billete, ni subir en tu auto, ni subir a una montaña, ni tampoco cruzar ríos. Estas prendas las poseemos todos y todos juntos podemos conseguir las mejores   que nunca hayas visto. Esto es cuestión de ir descubriendo cuidadosamente el profundo sentido de nuestra gran espera. Es más, Dios nos lo regala de la manera más sencilla y humilde que existe. Nos llega a través de una  muchachita Nazarena, que no hay que hacer reverencia para tratar con ella. Y pasa que este Rey ni siquiera va a necesitar un castillo para que nazca, nace pobremente pero cargado de una riqueza inmensísima, nace en un pesebre,  entre unos animalitos que simpáticamente lo acarician con sus hocicos. Este niño tan misterioso es la vida que esperamos, es la luz en la oscuridad, es el camino. Y solo la presencia silenciosa de este  niño hará temblar a todos los poderes del mundo. Este regalo tan inmenso hermanos viene a ti y a mí para que tengamos vida y la tengamos en abundancia. Por eso no podemos pararnos como si nada pasara, esperamos a un Rey que será nuestro centro, nuestro espejo y no podemos dejar pasar el tiempo, sin recordarnos unos a otros lo que pueda necesitar este niño tan maravilloso.

Por favor te lo suplico que nada le falte. ¿Y dónde haremos la compra? ¿En los chinos? ¿Vamos a la tiendita de bebes? ¿Al mercado? ¡No te olvides aquí no cuenta el baratillo, ni si quiera la cantidad, ya que los bebes crecen muy rápido, lo que cuenta es la CALIDAD de nuestra compra! Tendremos que hacer un discernimiento sabio, para no arrepentirnos más tarde de haber gastado cien euros por ejemplo sin necesidad cuando en realidad con diez tendríamos. Yo ya me estoy poniendo nerviosita… Hay tanta curiosidad pero bueno es propio del tiempo y lo importante es no olvidar que tenemos un Salvador en espera. Que dentro de nada lo brindaremos con besos y amor. ¿En el moisés cogerá bien? Prefiero que juntos vayamos a la compra. Vamos allá. ¿Te vienes?:

Pues tendremos en cuenta tres notas muy importantes en esta compra y en esta espera. Primero no se olvide, que lo que para ti es de primera necesidad puede ser que para mí no lo sea tanto e incluso inútil. No se olviden también que a Jesús no le importa el tipo de casa sino que estén las puertas bien abiertas y con unas manos calurosas para acogerlo cuando llegue. La última nota la tenemos que tomar muy a pecho, a saber que incluso allí donde aparentemente  no percibimos nada de vida, Él puede hacer surgir un árbol hermoso con la fuerza de su  mano, solo necesita una fe inquebrantable y esta es la belleza en este tiempo de adviento-navidad.

No se nos olvide también que la serenidad y la paz le hará bien al recién nacido. Como te dije antes no te agobies corriendo de una tienda a otra. Todo lo que él bebé necesita lo tienes, solo necesitas descubrirlo. Pero siempre es aconsejable recurrir a un consejero adecuado para que te ayude, porque al fin y al cabo son misterios que superan nuestro entendimiento, acude pues al medico del alma, Él te dirá sin interés personal, sin tapujos  lo que has de comprar realmente.

 No olvidemos que su presencia entre nosotros es  el centro de nuestra alegría. Compraremos la cuna, pero esta cuna está vacía, necesita Alguien que se acueste ahí. Su persona es lo mejor, extiende la mano para acogerlo, para transmitirle el calor desnudo de tus manos y tus manos serán bendecidas, después lo colocarás en la cunita. Es la locura del amor que nos viene, no lo dejes pasar a la cuna sin primero sentir tu mano y tu abrazo caluroso.

Normalmente el nacimiento de un niño y en este caso de Nuestro Rey, es motivo de gran alegría y una de las cosas que le gustan a los bebes es chuparse el dedito. ¡Vaya! ¿No te acuerdas cuando tú lo hacías? A mí me sabía incluso dulce, es un encanto, así que al niño le echaremos en su cestita un chupete. Es sorprendente pero pregunta a los sabios y te dirán que incluso a veces nos da por chupar el dedo en el mismo útero de nuestra mamás. ¡Gran misterio, oye!

Pienso yo para que esa navidad sea única ¿porque no procurar la  alegría a toda la persona que nos rodea sea quien sea, y sea cual sea la situación en la que vivimos? ¿Olvidarnos un momento de nuestros problemas y brindarnos con esa alegría que nos trae el niño? La alegría verdadera se halla en el Rey que nos viene y en el sencillo secreto de sentirse amado y amada por Él y viviendo esta verdadera alegría, nos conduce a sentirnos hermanos e hijos del mismo Padre que nos ama con locura. Esa alegría abrirá paso a otros muchos caminos por ejemplo seremos más generosos. Saldremos a compartir ese don de amor a quienes lo necesitan. Para ello no hay que ir lejos, mira y contempla a tu alrededor y tendrás bastante motivo para compartir más a menudo esa alegría experimentada, especialmente ahora en estos tiempos navideños.

Te lo recuerdo ¡no pierdas la lotería como aquel posadero de Belén que perdió la mejor lotería universal, de que Dios naciera en su posada! No lo dejes escapar, acógelo en tu corazón, en tu vida y en tu casa y Él derrochará su gracia infinita en ti.
Todos somos conscientes de que es tiempo de frío. Necesitamos abrigarnos y mucho más al niño, que no coja  una pulmonía por favor. Vamos allá a comprarle ropitas de calor. Le echaremos en su carrito unas mantitas calentitas, un colchoncito de espuma, toallitas de algodón con capuchas para abrigarle después de la ducha, el “sling” para así tengamos facilidad de transmitirle nuestro calor corporal y también para que vuelva a escuchar silenciosamente el latido de nuestro corazón, este es un alivio para los peques. Unos bodis son súper necesarios, unas manoplas si es posible o incluso patucos, unos gorritos seguro que le irán bien y lo agradecerá sobre manera.

¡Esté bebé es hermanos el sol que nace de lo alto, que viene a iluminarnos,  a transmitirnos también su calor que por su puesto quema hasta lo más profundo de nuestro ser!. Pero claro, este sol ya nos visita cada día en la persona del hermano. ¿Cuánta gente a nuestro alrededor  les hace falta nuestro calor? Con un abrazo, un te quiero, una simple sonrisa que cuando es verdadera nos brota como una flor de primavera. Existen a nuestro alrededor personas que han perdido el sentido de su vida, que en un momento dado se encontraron en un callejón sin salida y ahí permanecieron ya que no ven ningún rayo de luz en su vida, ya que faltaron una mano para hacer realidad esta salida. Es más se hundieron en la desesperación. Salgamos pues a su encuentro con la paz y la alegría que nos trae el niño Dios –el amor entregado- para ayudarlos reavivar una chispa de esperanza en su vida.

Nuestro carrito le falta algo más. ¿Qué tal si echamos algún alimento? Le echamos un “boppy” para que esté lo más cómodo posible a la hora de alimentarlo. Pero no quisiera pasar por alto si avisarte una cosa muy importante, los peques no llevan un ritmo fijo para alimentarse. ¿Y cómo no? todos podemos pensar de esa experiencia desagradable que sentimos y sienten los bebes cuando nacen y dejan de alimentarse directamente de su madre. Es una separación dolorosa por eso no nos debe preocupar sus comportamientos de intranquilidad, los movimientos de la boca como buscando algo que comer, chupando sus deditos. Eso si no debes de olvidar que es su lenguaje, te estas comunicando, atiéndele y dale la toma antes de que se inquiete, es muy aconsejable alimentarlo mientras esté tranquilito.

¿Y si hiciéramos lo mismo con esa persona con nombre propio, esa figura que nos viene en la mente y si permitimos también en el corazón y todos los días lo vemos salir a rebuscar por sitios inimaginables algo que comer? ¿Por qué esperar a que toque a nuestra puerta antes de llegarle primero con nuestro carrito para desearle un feliz navidad? ¡Solamente sus lágrimas podrían decirnos de lo agradecido que se siente! Hermanos no esperemos a que llore nuestro bebe en el rostro de estos hermanos, es aconsejable atenderlos antes de que se inquieten. A mí personalmente, no lo oculto ni me avergüenzo de decirlo, a su tiempo me tocó rebuscar comida, pedir algo para echar a la boca, precisamente porque son necesidades  que solo tu cuerpo te pide; y lo digo, y muy fuerte es una experiencia humillante. ¡Trabajar un día entero por un plato de comida viendo cómo se desperdicia todo, sobre todo en estas fiestas navideñas es una injusticia que no dignifica a la persona que no tiene! Y  un pobre de verdad se sentirá dignificado y amado por muy poca que sea nuestra colaboración. Muy querido hermano darle la gran sorpresa navideña a uno de esos rostros que contemplamos realmente y tu navidad tendrá un verdadero sentido. No vayas a cualquier cosa ve a lo esencial, eso le hará feliz a nuestro niño.

Oportunamente, sabremos cómo nuestro recién nacido debe sentirse entre nosotros. Casi todos al abrirse a este nuevo mundo lloramos. El cambio es sin duda tremendo, nos sentimos desprotegidos, la claridad, las voces y griteríos, el contacto con un mundo nuevo nos extraña. Esta avalancha hermanos es un verdadero infierno para nuestro peque por eso es muy importante mantener la calma, la serenidad, la tranquilidad…en fin todo lo que facilite sentirse igualito como si estuviera en el útero. Ojalá si fuera así, no tendríamos que acudir al sicólogo más tarde. Si se inquieta acógelo y abrázalo, los movimientos rítmicos le tranquilizaran. ¿Sabéis cuantas veces nos mecieron nuestras madres en el útero? ¡Tantas veces que latió su corazón! Esta fue la experiencia más feliz que tuvimos antes de nacer y a veces lo agradeceríamos dándoles patadas. A veces parece una simple tontería cuanto al consolar una persona lo hacemos reclinar sobre nuestro pecho. Es el mejor alivio ya que sentimos los movimientos del corazón y tenemos una experiencia de cierta satisfacción, protección, amor…Con razón los peques tienden a girar su cabecita inconscientemente hacia nuestro corazón. ¡Añoran aquella vida tan feliz!

En estas navidades no podemos perder la lotería de amor. ¿Cuántas personas hay que abrazar, cuantas hay que dejar acurrucar en nuestro pecho para volver a sentir que verdaderamente los amamos? Es un tiempo precioso para mirar y maravillarse del don hermoso que Dios nos dio en la persona del hermano. Puede ser que no reciba una respuesta positiva, pero tú sabes que debes comportarte así. No pierdas tiempo, haz que el otro descubra lo bello que es vivir pase lo que pase, haz realidad ese mundo lleno de esperanza para quien no lo ve. Esta es la sintonía navideña, no perder la unión umbilical con este niño que forma parte de ti y de mí y dentro de poco será una persona con la que nos sentiremos muy unidos, y precisamente esta persona se halla en el rostro del hermano. Nuestro bebe aunque esté en este mundo seguirá como un gusanito en su capullo. No lo abandones nunca, centra tu mirada y toda tu atención en él hasta que empiece a volar con sus propias alas. En este mismo día que esto contemples tú serás la persona más feliz en el mundo porque habrás descubierto los frutos del verdadero amor.

Hermanos si cuidamos de estas necesidades primarias, no nos avergonzaremos de su llegada. Hasta pronto y muy unidos en el trato con el niño Jesús.

Paz y bien en el Señor.

Hna. Catalina Mª Inmaculada Ohp.


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