domingo, 14 de mayo de 2017

V Domingo de Pascua




UN CAMINO EN LA VIDA: SER PARA EL SEÑOR

Hoy V domingo de Pascua, Jesús vuelve a recordarnos “yo soy el camino, la verdad y la vida”. Estas tres palabras muy importantes en nuestro caminar nos vienen a hacer una invitación tanto personal como comunitario. Es como si Jesús nos preguntara ¿Quieres andar por la senda segura? << Camina por mí>>. ¿Quieres poseer la sabiduría por excelencia? <<Conóceme>>. ¿Quieres vivir eternamente y plenamente? <<Yo soy la Vida>>.

¡Es tan claro! pero aun así no dejamos de recordarnos como si fuera la vez primera que las escuchamos porque así llegaremos a vivir su voluntad sobre nosotros. La invitación de Cristo suscita en nosotros una conciencia de que es posible ser seguidor suyo, ser cristiano sin conocerlo. ¿Y qué es conocer a Cristo? No es memorizar enseñanzas cristianas, ni rezar muchas novenas ni siquiera comulgar todos los días. Conocer a Cristo, Verdad plena, es tener una relación íntima con Él, poseer una experiencia interior con Aquel que es uno con el Padre y el Espíritu Santo. Es confiar en Él, llegar a abandonarme en sus manos. Acoger con un corazón ardiente, sencillo  y disponible el Amor Absoluto y Gratuito de Dios Padre en Cristo. Es reconocerme necesitado de Él. Es creer con mi corazón y confesar con mis labios que “con el Señor lo demás me sobra”. Que Dios es la roca de mi vida.  Que Cristo es el centro por el que gira mi ser, mi persona, mi vida, mi familia...Es tocar a Jesus en su humanidad y adorarlo en su divinidad.

La primera lectura de los Hechos de los apóstoles nos muestra cómo el hecho de ser cristiano no es sinónimo de estar a salvo de los problemas ni tampoco ser plenamente santos. La iglesia, el cristiano, tú y yo nos veremos necesitados de abandonarnos en Dios con nuestra oración, con su palabra si realmente hemos optado y queremos seguir siendo sus testigos en este mundo. Día y noche nos veremos necesitados de su Espíritu Santo que nos ilumine y que nos ayude a resolver nuestros problemas pacientemente y a luz del Evangelio a fin de que las mismas dificultades sean momentos oportunos de nuestro crecimiento personal y espiritual. Momentos que nos llamen la atención para redescubrir nuevas maneras de actuar, nuevas formas de resolver tantos problemas a nuestro alcance como una misma familia, para crear un mundo mejor, un mundo que valore y que se preocupe con entrañas misericordiosas por los más desfavorecidos sin acaparar nada de lo que Dios nos ha dado, nos ha confiado para nuestro bien y el de la creación entera. Un mundo que defienda, aunque esto suponga perder la misma vida, el trabajo, los amigos, sea lo que sea, los valores y derechos humanos ceñidos por el temor de Dios. Un mundo que reconozca a Dios en el prójimo y pueda proclamar su fe libremente. Un mundo de todos,  para todos.

Hermanos y hermanas abandonados en la fuerza salvadora de Cristo que nunca nos dejará solos caminaremos por su senda porque somos una nación santa, elegida. Un pueblo adquirido en posesión para anunciar las grandezas del que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable: Jesús, Hijo de Dios, nuestro Señor y Mesías.

Recordemos también a tantos hermanos misioneros que han salido de sus países y ambiente familiar para llevar la Buena Noticia al mundo entero, especialmente hoy la familia franciscana recuerda de manera especial a sus misioneras y misioneros, para que sean antorcha encendida que ilumine a todos la invitación que Cristo nos hace hoy: caminar por su camino, conocerle y centrar nuestra vida en Él.

Para gloria de Dios,

                                            Hna. Catalina Mª Inmaculada Ohp



domingo, 30 de abril de 2017

¡MI VIRGEN DE MAYO!



¡MI VIRGEN DE MAYO!

A ti te saludo, enamorada de Dios
A ti te saludo sagrario viviente del Altísimo
A ti te saludo arca de la Nueva Alianza
A ti te saludo esperanza nuestra y del mundo entero
¡A ti Virgen de Mayo!

Dios se fió de ti, y te mandó aquel huésped radiante
Y ante aquella petición, el Altísimo entró en tu aposento
¡Y qué sorpresa! Madre mía
Ya no será su centro el Templo sino el corazón humano
¡Y el medio serás tú, Virgen de Mayo!

Entonces te convertiste en la discípula más fiel
La agraciada, la amada, la elegida, la predilecta…
Eres la esperanza universal, nuestro Polo Norte
Arca viviente y camino del peregrino
¡Tú, Virgen de Mayo!

Tú, mujer de entrega definitiva
Que supiste abandonarte al porvenir misterioso de Dios
Tú, mujer creyente,
Que supiste dejarte conducir por el camino de la fe verdadera
¡Oh, Virgen de Mayo!

Por aquellas aldeas de Judea fuiste con presteza
La alegría te hacia saltar como cervatillo para anunciar la Buena Noticia
Tu alma enamorada deseaba desbordarse con el Magníficat
Y Tú hija predilecta te abajas y nos trazas el camino del servicio
¡Tú, Virgen de Mayo, portadora de la alegría Mesiánica!

Tú la mujer silenciosa ante el drama Mesiánico
Tú que convertiste tu corazón en una reliquia de la Palabra Divina
Mujer de escucha y del discernimiento continúo
Que comprendió en medio de la prueba el plan Divino
¡Madre de mi vida, Virgen de Mayo!

Tu esposa Virgen del Verbo Virgen
Tu tálamo nupcial del Verbo
Tú el lecho florido como en Mayo, para el reposo del Verbo
Tú la perfecta, bañada por la belleza celestial
¡Tesoro de mi alma, Virgen de Mayo!

Oh Plenitud maravillosa,
Oh amor puro, no adulterado
Oh la flor del campo y el lirio de los valles
Oh jardín de las delicias Divinas
¡A ti, mi Virgen de Mayo!



Tu que supiste vivir únicamente la misma vida de tu Hijo
Tu Madre del Verbo encarnado y Madre de la Iglesia
Tu que supiste vivir en el Amado, por el Amado y con el Amado
Tú que hiciste posible la unión perfecta con el Hijo predilecto
¡Tu alma esposa de Cristo, Virgen de Mayo!

Tu Madre del hogar cristiano
Tu sabroso paladar de los que te aman
Tu refugio del afligido y desamparado
Tu corazón de Jesús, el Hijo del Altísimo Rey
¡Oh cuan dichosa eres Virgen de Mayo!

Madre nuestra y maestra silenciosa
Enséñanos a no reservarnos nada
Enséñanos a contemplarte en el Misterio Divino
Enséñanos a amarte a ti y a Jesucristo sin mezcla ni sombra alguna
¡Enséñanos ser como tú, Virgen de Mayo!









domingo, 16 de abril de 2017

HABLA MARÍA MAGDALENA

HABLA MARÍA MAGDALENA

Era una Unión intima fruto del amor entre ambos la del Maestro y
La de aquella Cruz que  sostenía su cuerpo desfigurado
Este a su vez la abrazaba como abraza una madre a su criatura
Y el monte Calvario se incendiaba con llamas Vivas de Amor
Llamas que en el silencio amasaban y horneaban Aquel Pan Bendito

De mi corazón brotaron deseos de volverlo a abrazar
Ganas me sobraban de dejarme partir y repartir por Él
Y era entonces cuanto comprendí su mensaje
El mensaje que tanto me había costado comprender, <<sufrir obedeciendo>>
Besando así la Voluntad Divina

¡No! ¿Cómo podía la muerte robarle la Vida?
¿Cómo podía desfigurado desaparecer aquella cara resplandeciente?
¿Cómo podía el Rey de la Paz, morir, desaparecer en manos humanas?
No, no ¡todo aquello no podía convertirse en una vergüenza!
Él viviría, Él,  el mismo Templo se levantaría al tercer día

Aquella noche no pude reconciliar el Sueño
¿Cómo podía alejarme de su sepulcro?
Ya había sido parte de mi vida, y sin Él todo se descomponía
Sentí cómo el Verdadero Amor era más fuerte que la muerte
Nada podía separarme de Él, ni la muerte, ni la misma vida, ni el mismo pecado

Él era para mí la única esperanza
Había lavado mis pies cansados y llenos de polvo
Más de una vez me había extendido su abrazo de Perdón
Él me había devuelto la dignidad
Y me había enseñado de nuevo a tener confianza conmigo misma

Muy de madrugada, sentí como mi alma lo andaba buscando
Y yo tras él, corría desesperada y agotada con un frasco de perfumes
Nada me podía detener, ni la vida, ni la muerte
Solo tenía sed, y esta sed solo Él la  podía saciar

Grande fue mi dolor, al ver aquella tumba vacía
<<Si te lo has llevado tú, dime donde lo tienes y yo lo recuperaré>>
Su ausencia despertó en mí más deseo y una búsqueda desinteresada
¿Has visto el Amor de mi alma? le rogué,
Su imagen como un sello se había grabado en mí

Más aquí, envuelta en dolor y tristeza
Oí la voz de mi Amado que me llamaba <<María>>
Yo volví, lo reconocí y le contesté <<Rabbuni>>
Lo abracé ya no quería jamás soltarle
¿Cómo podía volverlo a perder?

De su costado abierto manaba vida
Su rostro resplandeciente adornado de gloria y belleza
Y como discípula fiel me dijo:
<<Llévame contigo, correremos hasta la eternidad>>
Entonces, me crecieron dos alas blancas y a prisa anuncié su Resurrección
<<He visto al Señor>>

Mi reencuentro con Él me había devuelto la sonrisa
Mi corazón se inundaba de alegría
Su palabra se hacía vida desbordante en mí
Su ausencia, una presencia amistosa, oculta y silenciosa
Mi contacto con Él, una paz indecible

Y junto a su madre, maestra silenciosa
Aprendí a perder,  ya que Él,  lo había perdido todo
Aprendí el camino duro y exigente del Perdón
Aprendí cómo el grano enterrado llega a hacerse un árbol robusto
Aprendí a orar y a confiar hasta el último momento.










domingo, 9 de abril de 2017

LA HISTORIA DE UNA BORRICA

El día había amanecido como tantos otros y poco a poco contemplaba cómo la oscuridad de la noche y el brillar de las estrellas iba  desvaneciéndose  con la llegada del nuevo día. No lo sé explicar pero algo en mi me hacía sentir muy contenta y  bendecida. Surgía dentro de mí una alegría más  inmensa que de costumbre. No porque mi amo me echara más pienso o que éste tuviera otro sabor. No, no era nada de eso, era otra cosa, otro sentimiento que ni yo sabía explicar.

De pronto muy apresuradamente llegaron dos muchachos. Yo no los había visto antes, mas no me intranquilicé porque parecían hombres de buen corazón. Mi amo me trataba bien y yo junto a él me sentía protegida, querida y amada. Yo vivía convencida de que nadie me podía maltratar porque así me tenía mi amo de quien yo estaba muy orgullosa, el daría  toda su riqueza por mí.

Aquellos muchachos se miraron, sonrieron y humildemente se acercaron, yo seguía muy tranquila y de vez en cuanto movía mi cola en señal de mi satisfacción. Uno de  ellos el que más joven parecía se arrimó más aún. Me miró como si me pidiera permiso, me desató y me guió por donde habían llegado. Al oír mis taconazos en aquella rocosa aldea, mi amo se presentó, parecía conocer a aquellos muchachos con lo cual no hubo tampoco mucha conversación. Solo alcancé  a oír unas palabras << el maestro la necesita>>

¿El maestro? ¿Quién era aquel? me preguntaba a mí mismo y por el camino fui contemplando aquellas palabras. ¿A mí? ¿El maestro? ¿Por qué especialmente a mí?  Eran tantas las preguntas pero, sabia una cosa << el amo no me abandonaría jamás en manos peligrosas>> ¡le había tomado tanta confianza!

Cuando llegamos vi a  un grupito de hombres sentados escuchando a uno que les hablaba con fervor. Al vernos se levantaron para darnos una calurosa bienvenida, para mi sorpresa no faltó ni el pienso que tanto me gustaba ni el agua. Se acercó aquel hombre hasta mí, me acarició con la palma de su mano…. Nunca me había sentido tan feliz, sus manos eran distintas de las de mi amo, transmitían vida, cariño, amor, felicidad…y me dijo al oído <<te he elegido para ser mi cabalgadura hacia el triunfo victorioso, tú hoy llevaras al Rey que tantos no quisieron>>. ¡Qué lástima, aquella última palabra, “no lo quisieron”! luego prosiguió << sufriré pero reinaré eternamente>>. Me sentí honrada, me sentí plena y le hice una promesa desde el fondo de mi corazón, <<no te fallaré,  te llevaré hasta el lugar de combate, te llevaré como a un Rey>>.

Aquellos que le escuchaban, trajeron sus mantos que las tendieron muy cariñosamente sobre mi espalda, y los acomodaron, Él se montó  y empezamos el largo viaje.  Yo conocía el camino porque lo  había recorrido muchas veces con mi amo cuando íbamos a vender lana, recordaba muy bien aquellos muros hilados entre piedras meticulosamente encuadrados y encajados. Pero esta vez algo nuevo brotaba en mí, algo más me hacía levantar mi cabeza y mover para allá y para acá  mis orejas con orgullo.

 < <Llevaba al Rey, me iba repitiendo en mis adentros>>.

Muy cerca de la ciudad santa, se corrió la voz que aquel Maestro llegaba e irrumpieron muchos niños y una muchedumbre inmensa con sus ramos de olivos y palmas ya que en los alrededores había muchas huertas de olivos. Este Rey me pareció a mí que era muy popular y la gente se involucraban con él intentando tocarle y verlo, y unánime  y fuertemente cantaban <<Hosanna, al Hijo de David, bendito el que viene en el nombre del Señor>>. ¡Nunca había sentido antes tanto honor! Todo el camino estaba alfombrado con mantos y ramas de olivos y yo las pisaba con gracia y arte.

Me gustaría haberle visto su cara pero sobre mi lo sentía feliz, seguro y que apreciaba mi fiel entrega. Por la gente llegó a mis oídos que era un Nazareno, que se proclamaba Hijo de Dios. Yo no lo dudé porque ya había tenido experiencia amistosa con él y había pasado a ser  mi mejor amigo y compañero. También oí a la gente contando todo lo que había hecho tendiendo sus manos a todos sin distinción alguna, que era un profeta cargado de compasión y comprensión, que se mezclaba con los humildes, los pobres, los marginados. Que había incluso resucitado a un tal Lázaro. ¡Qué tipo de persona!,  me encantaba. Cada vez afinaba más el oído para recoger más noticias  sobre él y ¿cómo no? cada vez caminaba al compás de mis sentimientos. ¿Pues será que por ser humilde me escogió a mí? pensé pero no me dejé perder en estos pensamientos ya que quería conocer más su historia. El griterío de Hosanna resonaba cada vez más fuerte y aquello se quedó muy grabado en el fondo de mi corazón y  de vez en cuanto repetía en mis adentros <<Hosanna, Hijo de David, Hosanna>>. Antes me habían llamado la atención los animales sacrificados sobre los altares pero ahora los sobrepasaba a todos, cargaba en mis espaldas al mismo Rey.

Entre tal barullo no supe lo pronto que llegamos, en ese lugar apreciado de Dios sobre la tierra, esto me susurraba en el oído mi amo cada vez que llegábamos en Jerusalén. Pero, ahora el mismo Dios en persona estaba en ella. No faltaron quienes increpaban a la gente para que se callaran pero mi Rey les dijo <<si ellos callaran, las piedras cantaran>>. Él no tenía miedo a nadie y hablaba con toda autoridad como un Rey. Me gustó mucho su respuesta, precisa, concreta y directa. Cada vez más, la gente que nos habían acompañado se encogían de miedo  y la aversión de los religiosos y la autoridades crecía en toda la comarca. Me dio mucha lastima, ¿por qué no lo querrían? ¿Por qué no se alegraban de su presencia? Entonces recordé sus palabras <<sufriré pero reinaré>>. Cesó el homenaje, Él muy de prisa se bajó de mi cabalgadura y me dejó en la custodia de sus discípulos. Pero en mí dejó una alegría y un orgullo de haber podido llevarlo y a la vez una tristeza al separarse de mí.

                                                  


domingo, 2 de abril de 2017

EL LLANTO DE JESÚS

¡EL LLANTO DE JESÚS!

Era en aquella casa de la pobreza

Marta y María bañadas con lágrimas y llanto

Sus rostros tan entristecidos  provocan gemido, desconsuelo y desencanto

¡Tu amigo, su hermano a quienes aman ya no vive!


Es demasiado agobiante el verse separado de su propia sangre y carne

Es la más grande pobreza que aumenta en esta casa de Betania

Todo es tristeza e incertidumbre, ¿Cómo no pudo llegar el maestro?

¡Tu amigo, su hermano, la voz de la casa ya no vive!


¿Qué será de aquellas dos mujeres?

¿Unos pobres rechazados?

¿El hazmerreír del pueblo,  unas desdichadas…? No, ya resurgirá tu hora.

Tu Amor volverá a resurgir la vida porque tú mismo eres la VIDA.


He aquí que llegas, miras, contemplas todo paulatinamente

Llanto, lagrimas, desconsuelo, desaliento, todo un mundo impregnado de sufrimiento

¡Ya van cuatro días, ya huele, no puede haber vida, más… si tu estuvieses viviría!

Pero no, ya llega tu hora, ya llega la VIDA


Una flecha de doble filo te clava en lo profundo de tu corazón

Como en una cámara lenta, miras todo, lo sientes, la haces tuyo

Y con hondo suspiro, te emocionas, te estremeces, compasivamente te rompes a llorar…

Pero, ¿por qué lloras vida mía si sabes que volverá a vivir?


Bien lo sabes mi Señor, bien has aprendido la lección de tu Padre

¡Tú vienes a dar vida, pero perderás la tuya libremente!

Ese Amor Absoluto será don, entrega, repartirse, compartir, olvido de sí, negarse…

¡Ya lo sientes en tu propia carne, porque tú eres VIDA!


Tu llanto lo hace universo, porque nadie te gana en compasión

Sientes el desgarro de las entrañas de una madre que pierde su hijo en su regazo.

Palpas el llanto de un padre que contempla a su hijo alejarse de su propia casa.

Es el llanto del oprimido, del abatido, del abandonado, de mi pecado…


Y en este llanto mi Señor, nos darás la lección aprendida del Padre.

Perder la vida por ti será nuestra señal de Amor.

Nuestros corazones envueltos por tu amor dilataran bondad y esperanza

¡Y Tú, VIDA mía y AMOR mío, serás el primero en caminar por esta senda!


¡Irrumpe Señor nuestro sueño, mi sueño!

¡Llámanos a la VIDA verdadera que solo de ti procede!

¡Riega nuestros corazones desérticos con tu llanto poderoso!

¡Y déjanos bañar en tus lágrimas de Amor Ofrecido, Donado, Entregado…!


¡Hasta que nuestros sueños se conviertan en VIDA verdadera, VIDA eterna!

domingo, 26 de marzo de 2017

EL CIEGO DE NACIMIENTO


JESÚS CURA EL CIEGO DE NACIMIENTO

¿Es éste el que pecó o son sus padres los que pecaron? Una pregunta que nos acerca del problema que podía contraer una enfermedad entre los miembros de la misma familia  y en la sociedad entera.

Es sorprendente la actitud de este ciego que nunca había visto jamas, más,  cree sin más al que le dice <<ve a lavarte a la piscina de Siloé>>

El ciego obedece sin más, no pide como tampoco no pregunta, se deja llevar,  se deja guiar...

¡No hay mayor alegría que reconocer la propia miseria y dejarse conducir por la misericordia través de ella!

Hermanos y hermanas todos y todas tenemos nuestra ceguera, aquella que no no deja caminar en la plena luz del día, que nos hace cojear por algún lado y Jesús hoy nos dice como a los fariseos, 
<<Si estuvierais ciegos, no tendríais pecado; pero como decís que veis, vuestro pecado persiste>>. ¡Esta es la más grande miseria humana! ¡Nuestra justificación!

El Evangelio es una luz que ilumina hasta lo mas oscuro de nuestra vida, en ella encontramos el verdadero camino, la vida, la plenitud. El Evangelio se hace Vida cuando aceptamos nuestra miseria y dejamos que Él, la Luz Verdadera nos guie. El Evangelio es Vida del hombre nuevo.

A pesar de nuestras pesares, limpiaremos las malezas que impiden a que el Señor nos alcance "nuestras justificaciones" Y Él rico en misericordia acercará nuestra miseria y nos juntará con el barro pero ¡ojo!, aquí está la GRAN prueba <<vete a lavarte a la piscina de siloé>>

¡Ojalá que no tengamos duda ante su envío, ojalá que no nos dé miedo de ser expulsados o vergüenza  por sernos distintos porque Jesús hoy nos dice <<Effetá>>

miércoles, 1 de marzo de 2017

EL TIEMPO GRACIOSO

EL TIEMPO GRACIOSO

La Iglesia, esposa de Cristo en su sabiduría, comenzando el tiempo cuaresmal toma conciencia de la llamada que nos hace Cristo a la continua conversión. Y, todos los que la formamos somos invitados a dejarnos sanar, purificar y santificar por Cristo, en este tiempo proclamado de <<gracia>>. Estaremos todos de acuerdo, que,  todo lo que hagamos en este tiempo de conversión si no es desde dentro, si no es desde nuestro corazón, no tendrá ningún sentido.  Hermanos el tiempo de Cuaresma, si no se vive desde el interior no nos servirá de nada. No vale el ayuno, ni la limosna ni cualquier otra cosa que queramos si no nos llevan al despojo interior, a dejar los apegos que no nos dejan caminar como hijos libres, a destruir muros que nos conducen a la cerrazón, si nuestro corazón endurecido por el pecado no se convierte en un camino que  se abra al amor y a la misericordia de Dios. Solamente a partir de la conversión interior e individual podremos caminar hacia adelante y llevar esta misma actitud de despojo hacia lo externo y lo comunitario.

No obstante, este tiempo cuaresmal nos lleva a revivir nuestro bautismo, en este tiempo Cristo nos vuelve a llamar como el pueblo de Israel a la fe, a la alianza. A través del desierto cuaresmal Cristo  nos llama a la vida. Nos vuelve a decir << eres mío, te he tatuado en la palma de mi mano>>. La escucha a su palabra y la oración asidua sin embargo serán imprescindibles no olvidando darles sentido  a través de la caridad. Es el tiempo de gracias, es el momento oportuno  de volver a decirle <<Señor, no soy digno/a de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme>>.
Pero, nos hemos parado o pensado alguna vez ¿Qué palabra es esta tan misteriosa? <<…una palabra tuya bastará para sanarme>> ¿qué palabra? Creo que el tiempo que nos ofrece la Iglesia, el itinerario cuaresmal es un momento de gracia, momento de descubrir esta palabra. Dios a cada instante de nuestra vida nos da su palabra, es cuestión de estarnos atentos a su palabra, a sus signos. El pueblo de Israel escuchaba esta palabra de los labios de Moisés y con voz potente el pueblo respondía, <<haremos la voluntad de Dios>>. Es el momento oportuno de espabilar nuestro oído porque cada día, Dios, nuestro Abbá,  nos ofrecerá su palabra.

Haremos un recorrido muy sintético a través de las cinco semanas de este tiempo cuaresmal:

·         MIÉRCOLES DE CENIZA

En el miércoles de ceniza, oiremos la llamada seria que nos ofrece el Señor, <<rasgad vuestros corazones…volved al Señor vuestro Dios>>. ¿Qué quiere decir? aquí no basta solo con  decir, un ayunito de no comer carne el viernes pero comeré un pescadito de los buenos, y unos cuantos de euros de limosna ya que los tengo. No, no, no; el Señor nos pide lo más difícil, ¡rasgad el corazón! Pero Señor por favor, ¿qué dices? Y él nos responde cariñosamente pero francamente <<hijo mío, no hay otro camino mejor que este, rasga tu corazón y vuelve al Señor>> Todos nos hemos desviado o nos desviamos del camino de la vida. Todos equivocamos el camino trazado por Cristo. Claro que si algunos, algunos hasta muy lejos y otros a la deriva pero la llamada es igual ¡rasgad el corazón! El tiempo de la cuaresma es un momento de vuelta a casa, momento de preguntarnos ¿quién pudo entrar en mi casa mientras estuve ausente? De esto se trata hermanos la cuaresma, limpia nuestro corazón, desnudarse delante de él para que él nos pueda bendecir de nuevo. Ceniza y polvo somos, pero Cristo nos ofrece un tiempo de gracia para la conversión. ¡No nos dejemos vencer por la insensibilidad, acudamos al verdadero amor!

·         JUEVES DE CENIZA

<< Mira pongo delante de ti vida y felicidad, muerte y desgracia>> del libro de Deuteronomio y en el Evangelio, Jesús  nos dirá por boca del Evangelista  Lucas << Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz de cada día y me siga…>> Todo está más claro que el agua, y Jesús nunca jamás dio vueltas ni anduvo a medias, << si quieres ser discípulo mío, tendrás que entrar en un camino de abnegación continua, de cada día y de cada instante>>. La opción de  seguir a Cristo es hermanos vivir condenado a muerte en este mundo. Esta muerte empieza interiormente, a todo lo que nos impide seguirle fielmente, porque si el grano de trigo no muere, entonces no tendrá fruto. Después de esta muerte interna estaremos muy dispuestos a abrazar el brazo transversal de la cruz por su causa y su justicia, por su amor y su misericordia. La cuaresma es tiempo de gracia, tiempo litúrgico que nos ayuda a desnudarnos delante de quien todo lo ve y todo lo sabe y decirle, << tantas veces te he negado, tantas veces me he desviado de tu camino tomando el mío propio, ayúdame a tomar la decisión de ratificarla, aceptar y a abrazar mi cruz de cada día con un si firme, ayúdame a no retroceder en el camino trazado por ti y que me lleva a la plenitud>>

·         VIERNES DE CENIZA

Las lecturas del viernes nos ponen cara a cara con las pregunta de dolor del Señor ¿para qué ayunar, si tú no te das cuenta? ¿Para qué mortificarnos, si tú no te enteras? (…) el ayuno que quiero es este:
1.       que abras las prisiones injustas
2.       que desates las correas del yugo
3.       que dejes libre a los oprimidos
4.       que acabes con todas las tiranías
5.       que compartas tu pan con el hambriento
6.       que albergues a los pobres sin techo
7.       que proporciones vestido al desnudo
8.       que no te desentiendas de tus semejantes
Solo después de esto << brillará tu luz como la aurora…>>. La condena que sufre el ayuno falso es seria ¡es estéril ante Dios! ¿Entonces para qué sirve? Todo lo que no nos lleve a la caridad hermanos no puede favorecer nuestro encuentro con Dios. Que nuestro tiempo de gracia nos a lleve a una renuncia que se convierta en más amor, mas justicia, mas misericordia…

·         SÁBADO DE CENIZA

Nos dice el Evangelista Lucas que Jesús ve a un publicano sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo <<sígueme>>, éste, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Hermanos todos somos pecadores como Leví el publicano, todos tenemos nuestro punto débil. Ante la exigencia del seguimiento podemos sentirnos incapaces de levantaros y seguir a Cristo, en nuestro charco de pecado, de suciedad…pero ¡qué bonito reconocerse llamado! Jesús no le asusta mi pecado, se acerca a cada uno de una manera especial, nos mira con cariño y nos dice <<ven, sígueme>>. Que hoy nos reconozcamos en este publicano, pero que también sintamos cómo el amor de Cristo y su entrañable misericordia nos llegan porque precisamente él, nuestro médico << no necesita a los sanos sino a los enfermos>>. Que la cuaresma nos lleve a reconocernos enfermos, necesitados de su curación y sanación pero hay que responder a la llamada con prontitud, Leví, se levantó dejó todo y lo siguió. Que este sea nuestro camino de retorno a nuestra casa, haya donde Cristo nos ha preparado la mesa para la gran fiesta.

·         PRIMER DOMINGO DE CUARESMA

Este primer domingo de cuaresma, nos encontramos ante la tentación de Jesús en el desierto después de ayunar cuarenta días con sus noches. Jesús ha sido fortalecido en su ayuno, ha vivido la oración y la palabra continua con el Padre y con esta fortaleza vence el mal, la tentación que le intenta desviar de su misión. Él no viene a mostrar su poder como Hijo de Dios, ni es un títere que busca reconocimiento ajeno, él se sabe muy bien quién es y su misión, ni tampoco  desconoce a quien debe adorar y a Él solo. No existe nada ni nadie a no ser por la omnipotencia de Dios, su Abba. Jesús supo hacer suya la voluntad del Padre. Al contrario del pueblo de Israel que tantas veces no aceptó ni la palabra ni el proyecto de Dios.
Pues bien hermanos, es momento de recordar muy vivamente nuestro bautismo, aquel sí que dijimos con una fe ardiente. Si vivimos desde el corazón nuestro desierto podremos vencer las tentaciones que se nos presenten en nuestro seguimiento. Que su palabra sea nuestro escudo y la oración nuestra espada para combatir el combate fielmente.

·         SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

Abram, el padre de los creyentes, nos enseña esta salida pronta a la llamada de Dios << sal de tu tierra y de tu patria, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré>>. Hermanos Abram tenía 75 años. ¡Qué valentía! Se trata de abandonarse a  las manos de Dios y decirle, <<aquí estoy, maestro muéstrame el camino>>. También la transfiguración nos muestra esa filiación divina de Jesús con su padre, aquel que venía como cumplimiento de la ley y los profetas.  Todos hemos sido llamados a salir de nuestra patria, no solo de coger un vuelo o de subirse a un auto y desplazarse de un sitio a otro, que también, pero el corazón de cada hombre y mujer es un mundo completamente distinto y que muchas veces tiene las puertas cerradas al amor y al misericordia. Jesús nos convoca hoy a salir de nosotros mismos  para que Dios nos pueda bendecir, a salir de nuestro orgullo y dejar que Dios disponga de nuestra vida y de nuestro destino. Pidamos para que sea Cristo el que nos  transforme por dentro para que podamos irradiar a otros su luz.

·         TERCER DOMINGO DE CUARESMA

Nos encontramos con Jesús en Sicar al mediodía junto al pozo de Jacob conversando con la mujer samaritana. ¿Quién es este que mantiene una larga conversación con aquella mujer? ¿Una pecadora públicamente conocida? Esta mujer cautiva de hambre y sed aún sabiendo que los judíos y los samaritanos no se trataban, tiene valor de escuchar, de comunicar, de abrir su corazón de par en par a aquel peregrino junto al pozo. Oyendo las palabras e inquietada por la profunda necesidad de una agua viva que la vivifique aclama <<Señor dame esa agua, así no tendré más sed…>> Jesús ilumina su vida y en ella crece la fuerza misionera << ellos salieron y fueron al encuentro del Señor (…) y muchos creyeron por la fe de la samaritana>>

Hermanos y hermanas nuestra plenitud está en Cristo, sus palabras son aquella agua que salía de la  roca y que corría en el desierto por todos los lados que no se agota nunca. Que acudamos a Él con sincero corazón <<Señor mi alma tiene sed de ti>> para que su Espíritu Santo  nos sacie con esta agua viva. Con Él todo tenemos y sin Él nada tenemos.

·         CUARTO DOMINGO DE CUARESMA

Jesús va caminando y ve a un ciego de nacimiento. Es curioso, el enfermo no pide nada, no pide curación ni misericordia. Es Jesús quien lo mira y ante la pregunta de quién había sido culpable para que éste se quedara ciego, responde, <<no ha sido ni pecado suyo, ni de los padres>>, era esta la mentalidad en aquel entonces. Jesús lo ve, toma la iniciativa y lo cura, pero ojo, era en un día del Señor, el sábado.
Jesús no solo sabe hablar con su padre, de Él le brotan entrañas de misericordia y él se sale fuera de la ley que esclavizaba más que librar, cura aquel hombre para gloria de Dios.
Todos nacimos ciegos hermanos, todos llevamos en nuestras vasijas de barro una enfermedad grave que no nos deja desarrollarnos debidamente a la manera de Cristo. Tal vez no lo veamos, pero tenemos un maestro sabio y lleno de ternura que hace brillar sobre nosotros su sol. Miles y miles de milagros pasan por nuestras vidas día y noche, pero ¿cuántas veces hemos reconocido su amor iniciativa para con nosotros? ¿Cuántas veces hemos creído y hemos anunciado <<él me hizo y me hizo>>?  Hermanos y hermanas en nuestro bautismo fuimos liberados de las tinieblas a la luz de Cristo, que cada día vivamos pues la esperanza de un nuevo amanecer en nuestras vidas y que humildemente seamos capaces de testimoniar su amor, su entrega con nosotros y por nosotros.

·         QUINTO DOMINGO DE CUARESMA

<<Yo mismo, abriré vuestros sepulcros…pueblo mío, y sabréis que yo soy el Señor…>> Por boca de Ezequiel se anuncia la liberación de los Israelitas en Babilonia. Ante el desaliento encuentran la fortaleza y las palabras de aliento por Profeta Ezequiel. Estamos en Betania junto a Marta y María, hermanas del difunto lázaro su hermano y amigo del Señor. Jesús lleno de ternura no reprime las lágrimas, es el dolor de una amistad verdadera. Betania, “la casa pobre”, aun ante una pobreza significativa, Jesús devuelve la alegría y el gozo, Jesús trae la vida a esta familia <<Lázaro, sal fuera>>. Jesús pide que tengan fe y mirando al cielo da gracias al Padre que lo ha escuchado; Aquel cuya voluntad cumple siempre.
Por nuestro bautismo todos pasamos de la muerte a la vida. Pero, reconozcamos nuestra flaqueza que nos lleva a morirnos de nuevo cada día en la tibieza, en la ignorancia, en la dureza de corazón y pidámosle para que Él sea el protagonista. Que en cada tropiezo nos pueda llamar de nuevo con nuestros nombres para salir del sepulcro de nuestra fe debilitada. Que nunca se canse de lavar nuestra miseria con sus lágrimas. Para que cada día podamos escuchar solo una palabra suya y nos bastará.

FELIZ TIEMPO DE CONVERSIÓN, DE GRACIA HERMANOS Y HERMANAS EN CRISTO.